ENTREVISTA
Bueno, con un documento contundente con respecto a este tema, se han emitido desde la Sociedad Argentina de Pediatría. ¿Por qué, doctor?.
Bueno, porque primero que los proyectos de bajar la edad de imputabilidad no son nuevos, han aparecido, nosotros tenemos documentos en el 2006, en el 2010, en el 2016, quiero decir que apareció en la agenda como esta posibilidad de bajar la edad de imputabilidad y queremos poner énfasis en el adolescente que tiene un conflicto con la ley penal, le pasan otras cosas. Lo que estamos viendo como final de un camino con esta conducta es un camino muchas veces penoso, es violento, en la cual sus derechos han sido vulnerados. Digo, para entender, que este hecho ilícito muchas veces está organizado por un adulto o por una banda de adultos y muy pocas veces como una decisión de un adolescente. Entonces consideramos que esta conducta es un peligro para la sociedad, está claro, que se tiene que tratar pero no, en el sistema penitenciario actual. Se tiene que generar instituciones en la cual se pueda restituir su salud, que muchas veces fue y es vulnerada. Restituir también su educación, que probablemente haya sido también vulnerada y esté fuera del sistema educativo, y proponerle una serie de tratamientos psicológicos y asistenciales con el objetivo de que si en algún momento deja de ser peligroso, pueda volver a la sociedad, pero de diferentes maneras de cómo salió de ella preventivamente. Entonces, nos pareció y ahí vimos una serie de recomendaciones que tienen que ver con todas estas cosas. Sucintamente lo hicimos en un documento que usted hace referencia.
¿Con quién lo están trabajando? ¿Con qué sector y ante quién lo pudieron elevar, si es que lo pudieron presentar a este documento, a este informe?.
No, no lo presentamos a ningún sector, simplemente a la opinión pública. Debido a varios motivos, pero a veces hemos pedido a las autoridades nacionales de salud y no hemos tenido la respuesta. En este caso no hemos tomado la decisión de pasarlo a la opinión pública sin dar intervención a ninguna autoridad.
¿Consideran que es necesario que puedan, por ejemplo, ser invitados por los legisladores nacionales para poder debatir? Digo, con ustedes que son especialistas en el tema, en el campo de la salud. Es un tema más complejo que también comprende analizarlo desde otros sectores. Digo, ustedes lo conocen de primera mano porque lo trabajan en los hospitales, en los centros de salud, adonde llegan los adolescentes, los niños y las niñas también.
Sí, es absolutamente necesario tomar conocimiento, no dar respuestas sencillas porque es un tema tan complejo y que se necesitan políticas a largo plazo. Entonces, estamos acostumbrados al cortoplacismo, que no tiene en cuenta. Ahora, en referencia a los adolescentes, están viniendo en condiciones importantes a los centros de salud con esta situación y con otras alteraciones en su salud mental. Chicos con ansiedad, con depresión, con cosumo problemático, con autolesiones, con intentos de conductas autolíticas. La verdad es que uno que recorre, ahora estamos en un congreso, el congreso de la semana, y estamos con las nueve regiones de todo el país. Esto no es algo ni de Paraná, ni de la Ciudad de Buenos Aires exclusivamente. Es de todo el país. Es impresionante cómo los pediatras, porque somos los pediatras los primeros que recibimos esto, somos los que recibimos a estos niños en estas condiciones.
¿No han sido invitados para tratar en ninguna comisión del Congreso de la Nación y demás en cuanto a esta situación?.
No, no, no. Estábamos en otras comisiones, por ejemplo, de inmunología, de salud escolar, pero en esto no estamos involucrados.
Y en particular, esto que nos comentaba doctor, digo, a la vulnerabilidad y a cómo están encontrando a los adolescentes. ¿Se da mayormente en adolescentes? ¿De qué edades estamos hablando?
Estamos hablando de chicos mayores de 12 años predominantemente. Pero bueno, también tenemos un desarrollo madurativo que hace que chicos de muy corta edad tienen trastornos, no de este tipo, pero trastornos del espectro autista, del desarrollo, alteraciones de desarrollo y son por eso que consultan. Luego consultan por conductas disruptivas, ante cualquier situación de frustración, rompen, se agreden y luego terminamos con esta situación desesperante que son estos adolescentes de 12 años o más, con todo este tipo de sintomatología y que llegan a la guardia en condiciones, la verdad, de urgencia para tratarlos.
Le cuento doctor una situación particular que ha sucedido en Paraná y le quiero pedir una opinión a usted, porque hemos tratado, uno de los informes policiales que nos dan a conocer los lunes, hasta al menos de la semana pasada, nos referían que un adolescente está siendo hospitalizado en la Escuela de Hospital del Salud Mental de aquí de Paraná y había sido detenido en más de 30 ocasiones en la ciudad de Paraná y, al mismo tiempo, lo que entiende la policía es que, obviamente, lo que establece la ley de salud mental era solamente una internación ambulatoria en este caso y es una situación que ya la policía no lo podía controlar. Digo, en estos casos también hay para debatir y mucho para avanzar todavía, ¿no? ¿Cómo lo nota usted?.
Coincido totalmente. Muchos de estos adolescentes con conflicto con la ley penal, que a veces entran 30 veces, pero a veces entran por delitos muy pequeños, como puede ser el robo o la intervención de un automotor o de alguna vivienda es más grave, pero delitos leves y entran de la misma manera por estos delitos que por otras situaciones más graves. Sí, las situaciones de riesgo que van efectuando los adolescentes en este contexto son cada vez mayores en intensidad y en frecuencia. Entonces, incorporarlo también a la ley de salud mental, porque ya es un peligro para terceros, pero cuando una persona es encarcelada también es un peligro para terceros y no merita incorporarlo a la ley de salud mental. Por eso hablamos de institutos o instituciones capaces de reclutarlos y hacerles un tratamiento. No pasa ni por institucionalizarlo en un hospital por la ley de salud mental, ni por meterlo en el servicio penitenciario, donde la verdad que en la experiencia que tenemos es una escuela para delinquir muchas veces. Tener conocimiento de que un adolescente es una etapa complicada o prioritaria del desarrollo, tiene que haber un abordaje importante y multidisciplinario. Entonces, por eso reiteramos lo que decimos. No es una respuesta ni simple la que estamos planteando, por eso planteamos la intensidad de las recomendaciones que hacemos, ni de corto plazo. Cuando vemos a un adolescente que tuvo esto y vemos a un adolescente que tuvo 30 internaciones, como pasó en la ciudad de Paraná la semana pasada, donde usted hacía referencia, estamos viendo una historia, pero si vamos más atrás, vamos a ver a un chico que probablemente haya dejado el colegio en algún momento, o está en hogares disfuncionales, o tuvo consumos problemáticos. Entonces, ¿qué hicimos como institución, como Estado, como organismo de protección para volver a reincorporarlo? .Bueno, lo que proponemos es esto, no sancionarlo con ojos de un adulto, sino que sea adecuada la institucionalización adecuada a lo que hizo y que se intente reinsertar. Este es el objetivo.
Doctor, lo cambio de tema. Escuchaba hoy temprano en Paraná, autoridades del municipio, se han comenzado con operativos de descacharrización sobre el tema del dengue. Le consulto principalmente: ¿qué es lo que se viene para el verano? ¿Hay preocupación o no por parte de las autoridades, en este caso de la Sociedad Argentina de Pediatría?
Hay preocupación, en eso está interviniendo el Comité de Infectología, con la doctora Elvira Bogdanovich y un grupo de profesionales infectólogas pediatras, pero sí, hay preocupación porque ya llevamos dos temporadas, porque el dengue es estacional y hablamos de dos temporadas en las cuales fue epidémico, con lo cual, ustedes saben que el dengue, en la medida que hay una reinfección, hay un peligro de una enfermedad grave o dengue hemorrágico. Por lo tanto, estamos en una fase que se llama 0-1, que es el control de vectores, atacar los lugares donde el mosquito puede estar, entonces estamos tratando de hablar con todos los cacharros y sacar donde hay receptores. Ha habido programas que tienen que ver con ir de domicilio a domicilio, no sé cómo lo va a hacer el municipio de Paraná, pero en muchos municipios es ir de domicilio a domicilio y, sobre todo, tener el radar de las personas que han tenido dengue con el objetivo de centrar la atención en este primer momento en la prevención. La prevención es contener el desarrollo del mosquito. Luego, para el dengue hemorrágico tenemos la vacuna, que la está administrando Nación y cada municipio o provincia tiene una estrategia particular. Pero estamos en un momento en el que la vacunación, yo diría que estamos justo en el límite de que sea efectiva para lo que va a venir, porque se va a dar una vacuna ahora, se va a dar una vacuna en dos meses y luego hay que tener anticuerpos y llegamos justo al límite, ya que vamos a tener un mayor número de casos.
Y la vacuna contra el dengue para niños, niñas y adolescentes, ¿la recomiendan?.
Sí, la recomendamos. Y, sobre todo, a ver, nuestro país tiene un tema de regionalización. No es lo mismo el NEA, NOA, que la región pampeana. Entonces, en el NEA, NOA, no sé muy bien la región de Paraná o el litoral cómo está respecto de la epidemiología, pero sí, una vacunación preventiva está indicada.
Retomando el tema anterior, y de los adolescentes, y un poco lo que dialogábamos, doctor, en cuanto a la edad de este proyecto de baja imputabilidad, que hasta el momento no ha tenido avances en el Congreso de la Nación, pero es algo que viene tratando al menos de impulsar el gobierno nacional. Desde la Sociedad Argentina de Pediatría, ¿tienen estadísticas de ingresos, por ejemplo, de adolescentes que ingresan por haber consumido droga o estupefacientes?.
No, lo que sí tenemos son estadísticas aportadas por UNICEF, y es que de todos los delitos, solamente el 2.6% son cometidos por menores de 18 años. Eso lo podemos decir. Y también podemos decir que en países donde la edad de imputabilidad es más baja, como Brasil y Uruguay, tampoco disminuyó la incidencia de delitos cometidos por adolescentes. Por eso digo, el tema es mucho más complejo y no es discutir si bajamos o no bajamos. Yo plantearía dos cosas: una, por ejemplo, un adolescente de 14 años tiene una conducta en conflicto con la ley grave. ¿No hay que tenerlo institucionalizado? La respuesta clara es sí. Y la respuesta clara es cuánto tiempo. Bueno, entonces ahí, el tiempo será adecuado al delito cometido y a los objetivos terapéuticos alcanzados. Trabajando con su familia, trabajando con él, trabajando con su entorno social, tratando de reinsertarlo progresivamente. Bueno, una serie de recomendaciones que hacemos.





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