Se conoció una nueva medida por parte del Gobierno Nacional que sigue afectando, en este caso, al área de salud mental porque van a desfinanciar la formación en salud mental. Es lo que anunció el Gobierno Nacional y es lo que ha generado un rechazo por parte desde UPCN aquí en Entre Ríos. ¿Cómo han tomado esta decisión, una más, por parte del Gobierno Nacional, de desfinanciar en este caso lo que es el área de salud mental?
Bueno, primero no teníamos idea de que estaban pensando en tocar también estos recursos que le envían a la provincia. En ese sentido nos sorprendió, pero con lo que está haciendo el Gobierno Nacional hoy no nos sorprende absolutamente nada. Así que, ni día nos enteramos, manifestamos nuestra posición de rechazo absoluto a esta actitud permanente de ajustar el Estado y sobre todo las áreas que más necesitan recursos en ese momento. Nosotros ayer presentamos un proyecto de ley donde se crea la red de salud mental, pero el primer artículo es la emergencia de salud mental. La problemática es de una gravedad que creo que todavía no se ha dimensionado.
¿Cómo impacta esta medida en la provincia de Entre Ríos? ¿Cuántas de estas residencias contamos aquí? ¿Hay becas que estaban sostenidas en ese entonces por este programa?
Son profesionales de distintas áreas donde hay localidades importantes, entre ellas Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay, donde funcionan este sistema, pero no conocemos el dato exacto porque nos dijeron que responde a distintas profesiones, entonces no tenemos la información de cuánta gente es. Tal vez no es tanta, pero sí el impacto. El impacto es enorme porque son los que están afrontando esta problemática que hoy involucra a la salud mental, que hoy es un tema prioritario y en lugar de asignar recursos, herramientas, de fortalecerlo, lo que hacen es justamente todo lo contrario.
La provincia respondió rápidamente. ¿Cuál es la postura de la provincia frente a esta medida?
En principio hay tranquilidad porque la provincia respondió rápidamente. La provincia señaló que salud mental es uno de los ejes principales de gestión, así que es coherente con esa posición del Ministerio de Salud de la provincia. Esto es un tema para estar siempre en alerta. Lamentablemente, en estos tiempos tenemos que estar permanentemente en alerta porque un sábado en la mañana nos podemos enterar de absolutamente cualquier cosa.
Uno de los lemas en estos últimos días fue «sin salud mental no hay salud». ¿Cómo se relaciona esto con lo que está sucediendo con el contexto actual?
El Día Mundial de la Salud, por ejemplo, organizado por la Organización Mundial de la Salud, no solamente acá con la caída de este programa, sino también con derechos conquistados, políticas públicas que sostienen la salud, por supuesto que se caen con esta medida. En el contexto en donde estamos observando los diferentes organismos, ya sea la policía, la justicia, en los mismos barrios lo ven también, el problema que se está viviendo en cuanto a consumo problemático y cómo se traslada esto a la salud mental requiere una importancia activa. Evidentemente, esto el gobierno nacional está mirando para otro costado.
¿Cómo plantean que se debe abordar este tema desde la provincia? ¿Qué propuestas tienen en relación a la emergencia en salud mental?
En la ley que presentamos ayer de la mesa de salud mental hablamos de la emergencia en salud mental que es necesaria en la provincia. El propio presidente de la Cámara de Diputados habló de la alarmante tasa de suicidios que hay en Entre Ríos. Entonces, hay que generar políticas permanentes de urgencia, pero también a mediano y largo plazo para ver de qué manera entre todos, y cuando digo entre todos, la política, los funcionarios, los trabajadores, los dirigentes barriales, los clubes, las instituciones, incluso las propias familias, la educación. Hay un problema que excede ir a un hospital especializado en el tema de salud mental.
¿Cuál es el impacto de la salud mental en las infancias y en el consumo problemático?
La problemática de salud mental en las infancias nadie la atiende, nadie la toma. La edad del consumo problemático, antes era de 12 años, ahora ha bajado a 8 años. Hemos visto familias enteras destruidas, gente que pierde el trabajo, pero no solo por el consumo problemático, también tenemos temas de suicidio, crisis de pánico, angustia que viven muchos trabajadores y crisis de ansiedad. Son temas que necesitan una atención especializada que no se puede demorar. No tenemos dispositivos, los turnos son muy difíciles de conseguir y los hospitales generales faltan profesionales para poder afrontar el problema.
¿Cuál es la postura respecto a la legislación provincial para abordar estos problemas?
Nosotros planteamos que esta ley es una construcción desde todos los espacios posibles. Además, hay otros que seguramente no estuvieron presentes en la discusión, pero la legislatura tiene que hacer un gran trabajo de puertas abiertas a la sociedad. Hoy creo que no se salva nadie de esto.
A eso quería llegar, Carina. Como van a continuar trabajando siempre cuando se consulta sobre este tema, refieren que es necesario el trabajo interdisciplinado entre diferentes áreas y diferentes profesionales. ¿Piensan seguirlo trabajando de manera mancomunada con legisladores y con profesionales desde UPCN a esto que presentaron ayer?
UPCN es parte de la mesa de salud mental, donde hay expresiones de muchos sectores, de los barrios, de la universidad, de las distintas instituciones, de las fundaciones que se ocupan de algunos temas específicos. Hay profesionales de distintas áreas, como el colegio de psicólogos, los terapistas ocupacionales, y ahora tenemos que también ver qué pasa con el gobierno provincial. En una primera conversación que tuve con David, el director de salud mental de la provincia, lo vi muy abierto, muy predispuesto a trabajar, así que creo que con el gobierno también vamos a contar en esta discusión. No tiene que haber mezquindades, porque acá también a veces la gente se enoja porque decimos las cosas como nos parece que son. Aquí hay mezquindades, hay intereses, algunos han usado hasta para las campañas el tema de la salud mental, y se terminó ese tiempo de especular de esa manera. Se terminó la crisis tan importante y tan dolorosa. Hay que sentarse con alguien con quien no pensamos igual, pero tenemos que encontrar este punto de coincidencia en beneficio de los entrerrianos. Yo creo que si no entendemos eso, es mucho más profundo. La ley de salud mental puede ser un eje de trabajo, pero muchas cosas también tendrían que serlo de la misma manera.
Bueno, pusieron en debate esta forma de trabajo y este contenido del proyecto de ley. ¿Cómo lo están manejando ahora?
Lo estamos haciendo, pero no de manera superficial. Desde UPCN lo que vamos a hacer es garantizar que nuestros trabajadores no lleven en sus espaldas la mayor responsabilidad de que la salud mental tenga algún principio de solución. Hay proyectos de ley que hablan de la capacitación obligatoria en salud mental, pero se olvidan de que si el trabajador está solo, no tiene las herramientas, no puede derivar. ¿Qué va a hacer frente a una situación de esa naturaleza? Entonces, cada vez que pasa una desgracia o un problema, mandan a capacitar a los trabajadores. ¿Qué somos nosotros? No nos traten de ignorantes, sabemos de lo que estamos hablando. Y sí, tiene que haber una capacitación, pero sostenida, y no solo para los trabajadores, sino también para los chicos, las familias, los barrios, las instituciones. Tiene que haber un sistema de formación que lo tome en la agenda cotidiana. No puede ser un tema de una reunión de 200 personas con una buena foto y luego olvidarse de lo que se habló, porque así no funciona.
Estamos hablando de ADAIA, mencionando preocupaciones en este proceso de intervención que lleva adelante el gobierno provincial. Ellos nos contaban que se continúa con la dilación en los trámites administrativos, en lo que tiene que ver con reintegros para cirugía, por ejemplo. ¿Cómo están viendo toda esta situación desde UPCN?
Con mucha preocupación. Tuvimos una asamblea donde participaron más de 200 trabajadores, prácticamente todos los trabajadores que están en la sede central del IOSPER. Sin entrar en tanto detalle, porque era una asamblea de los trabajadores, también se manifestó que muchas veces lo que sale en los medios como logros, avances de la intervención, no es exactamente lo que ocurre. El problema lo tiene el trabajador que atiende al afiliado, que tiene que dar la cara todos los días y que a veces dice «hoy no están las cosas» y no sabe cuándo decirle al afiliado que venga. No tiene precisiones sobre algunos procedimientos nuevos que se están instalando. Tiene una orden de un directivo y otra orden en contra de otro directivo, no saben qué hacer. El tema de la obra social lo tomamos ayer con mucha preocupación. Hay un nerviosismo por parte de los trabajadores por muchas cosas. Hay 170 empleados que tuvieron una disminución salarial por la quita de un código, que estamos viendo de qué se trata y cómo solucionarlo. También hay problemas en el sistema de liquidaciones y un ambiente de temor.
¿Qué tienen para decir respecto a los comunicados oficiales y las posibles medidas que pueda tomar la intervención?
Lo que quiero decir, porque me comprometí ayer con los trabajadores a hacerlo público, es que no está todo bien en la obra social. No es lo que se dice en los comunicados de prensa o en las conferencias de prensa, no es así, nos dicen los trabajadores. Cualquier cambio que decida la intervención que pueda afectar de alguna manera el salario de los trabajadores, nosotros vamos a estar ahí para rechazarlo. Y por otro lado, que no recurran a la prensa, a las amenazas, a los traslados o a cualquier otra forma de presión para que no nos organicemos los trabajadores. Ayer quedó de manifiesto que los trabajadores del IOSPER están dispuestos a organizarse. El martes tenemos una reunión con nuestros asesores legales y el miércoles tendremos una nueva asamblea para hacer una agenda de reclamos. Si es necesario tomar medidas de fuerza, cosa que no queremos, porque sabemos lo delicado que es hacer una medida de fuerza en la obra social, lamentablemente, si no se escucha a los trabajadores, vamos a tener que llegar a esa situación.





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