
Gustavo Tarragona: “La detención de Maduro es una decisión política que reabre una etapa peligrosa en la región”. El politólogo y analista internacional Gustavo Tarragona advirtió que la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos no puede leerse como un acto de justicia, sino como una decisión política de la administración de Donald Trump orientada a forzar un cambio de régimen en Venezuela. En diálogo con GPS, Tarragona explicó que Washington busca recuperar liderazgo en América Latina y volver a marcar su área de influencia, utilizando incluso el instrumento militar como una herramienta más de la política exterior. “El uso de la fuerza volvió a instalarse como una opción”, alertó, y sostuvo que esto rompe con décadas de intentos del derecho internacional por evitar que los conflictos entre Estados se resuelvan mediante la violencia. Según el analista, la captura de Maduro abre un precedente extremadamente peligroso, porque habilita a otras potencias como Rusia o China a actuar de manera similar. En ese marco, recordó que Moscú ya está en guerra con Ucrania y que Beijing mantiene una disputa histórica con Taiwán. Tarragona también señaló que la región quedó partida: mientras algunos gobiernos, como el de Javier Milei, apoyaron la detención, otros países como Brasil, Colombia, Chile y Uruguay la condenaron por violar normas internacionales, forzando a América Latina a tomar partido. Además, advirtió sobre las consecuencias humanas del conflicto. Más de ocho millones de venezolanos ya emigraron en los últimos años y, con este nuevo escenario de inestabilidad, podría generarse una nueva ola migratoria, con países vecinos reforzando sus fronteras. Por último, comparó la situación con la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989, cuando fue capturado el presidente Noriega, aunque subrayó que Venezuela tiene un peso político y estratégico mucho mayor, por lo que el impacto regional y global podría ser aún más grave.
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