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  • AJER rechazó el proyecto para derogar la ley de enganche salarial y declaró el estado de alerta. El secretario general, José María Segura, cuestionó con dureza la iniciativa presentada en la Cámara de Diputados de Entre Ríos para derogar el régimen de actualización salarial de los trabajadores judiciales. En diálogo con el programa GPS, por Radio UNER, sostuvo que la medida podría generar un conflicto institucional “absolutamente innecesario” y defendió el mecanismo como una garantía de independencia del Poder Judicial. El debate por la denominada ley de enganche salarial del Poder Judicial sumó en las últimas horas una fuerte reacción del gremio que representa a los trabajadores judiciales. La iniciativa impulsada por las diputadas Salinas y Taborda propone eliminar el mecanismo que vincula las actualizaciones salariales de la Justicia entrerriana con los incrementos establecidos en el ámbito de la Justicia nacional. “La ley salarial del Poder Judicial es una herramienta puesta en práctica de un principio constitucional, que es el principio de independencia de los poderes”, sostuvo Segura durante la entrevista. El dirigente gremial explicó que el mecanismo de actualización automática permite evitar que el Poder Judicial tenga que negociar periódicamente sus salarios con cada gobierno provincial. “No está obligado el Poder Judicial a sentarse con cada gobierno de turno”, remarcó. Segura también rechazó los argumentos que presentan al sistema como un beneficio salarial excepcional. En ese sentido, sostuvo que las mejoras obtenidas por los trabajadores no pueden ser consideradas privilegios. “Ninguna conquista de los trabajadores en relación a sus salarios son privilegios”, afirmó, y mencionó como ejemplos las condiciones salariales alcanzadas por distintos sectores como los petroleros, bancarios y aceiteros. “Intentar derogar esta ley es absolutamente innecesario, va a generar un conflicto institucional”, sostuvo el secretario general del gremio. Además, cuestionó el argumento de que la provincia queda condicionada por las decisiones nacionales. Según explicó, el sistema no implica que la Nación determine directamente los salarios de los trabajadores judiciales entrerrianos, sino que establece la utilización de un índice de actualización. “No es que lo determina la Nación. En realidad es la aplicación de un índice”, explicó. Ante el avance del proyecto en la Cámara de Diputados, Segura confirmó que el gremio decidió adoptar una postura de mayor confrontación. “Estamos por dar a conocer una declaración estableciendo el estado de alerta y movilización”. De esta manera, el conflicto por la ley de enganche salarial comienza a instalarse como una nueva discusión entre el Poder Legislativo, el Gobierno provincial y los trabajadores judiciales, mientras AJER anticipa que permanecerá en estado de alerta y movilización frente al avance de la iniciativa.

  • La secretaria general de AGMER Concordia, María José Chapitel, cuestionó al gobierno de Entre Ríos por cerrar la paritaria salarial y otorgar aumentos por decreto, pese al rechazo del Congreso del gremio. Reclamó una reapertura “urgente” de la negociación y aseguró que los docentes atraviesan un fuerte deterioro de su poder adquisitivo. Chapitel sostuvo que el salario de una maestra que recién se inicia ronda los 850 mil pesos, una cifra que, según afirmó, prácticamente equivale al valor de un alquiler. “Los compañeros y compañeras no llegan a fin de mes y están altamente endeudados”, señaló, y remarcó que muchos trabajadores recurren a tarjetas de crédito, préstamos y financieras para poder comprar alimentos. La dirigente también cuestionó los mecanismos utilizados por el Ejecutivo provincial para definir los incrementos. Recordó que AGMER rechazó una propuesta del 3% para julio y 4% para septiembre, pero el gobierno decidió avanzar igualmente mediante decreto. “Entendemos que la paritaria es la herramienta para discutir de igual a igual con la patronal”, sostuvo. En ese marco, anticipó que el gremio avanzará con medidas de acción directa ante la falta de respuestas oficiales al pedido de reapertura de la paritaria. Chapitel también se refirió al conflicto por el nuevo sistema de provisión de alimentos para los comedores escolares. Recordó que AGMER presentó un amparo colectivo y una medida cautelar que, según explicó, frenó la entrega de productos de la empresa cuestionada. Uno de los principales reclamos está vinculado a la presencia de alimentos ultraprocesados y productos con etiquetado frontal, que contienen advertencias por exceso de azúcar, grasas y otros componentes. La dirigente cuestionó además que los directivos de las escuelas sean responsabilizados por la calidad de la comida que reciben los alumnos. “Estamos cortando la línea por lo más delgado”, afirmó, y defendió el trabajo cotidiano de los equipos directivos y trabajadores de los comedores. También planteó reparos al almacenamiento de alimentos durante períodos prolongados en establecimientos que, según describió, presentan problemas edilicios, humedad, presencia de roedores y falta de espacios adecuados. “Lo que más nos preocupa es la salud de los gurises”, afirmó Chapitel, quien además cuestionó la falta de participación de nutricionistas, pediatras y familias en la discusión sobre el nuevo esquema alimentario. Desde AGMER anticiparon que en las próximas horas se comunicarán las medidas de fuerza que fueron votadas en el último Congreso provincial del sindicato.

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