Primera mujer al frente del socialismo entrerriano: “Queremos tener voz propia y ser protagonistas”. Sofía Gan asumió la presidencia del Partido Socialista de Entre Ríos y se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo en los 130 años de historia de la fuerza. Tras una elección interna que terminó en una lista de unidad, planteó como principal desafío recuperar protagonismo político, fortalecer la presencia territorial e incorporar nuevas voces. La nueva presidenta del socialismo entrerriano sostuvo que el cambio de autoridades debe marcar “el comienzo de una etapa de mayor presencia política del socialismo en Entre Ríos”. En ese sentido, remarcó la necesidad de recorrer la provincia, escuchar a los vecinos, generar espacios de participación y construir propuestas propias sobre los principales problemas que atraviesan a los entrerrianos. Reconoció que el socialismo perdió representación durante algunos períodos, especialmente cuando decidió competir en soledad, aunque destacó que en los últimos años logró recuperar espacios, juventud y representación institucional. Mencionó la presencia de un legislador, la conducción de la Federación Universitaria de Entre Ríos y la participación del partido en distintas ciudades y departamentos de la provincia. De cara a 2027, evitó anticipar alianzas electorales y señaló que el socialismo comenzó una ronda de reuniones con dirigentes de distintos partidos, entre ellos la UCR y el PRO. Aclaró que el objetivo inicial no es discutir candidaturas, sino “cómo ven la provincia, qué objetivos tienen como partido y dónde tienen realidad”. Sin embargo, Gan marcó un límite político: afirmó que el Partido Socialista no tiene posibilidades de construir con La Libertad Avanza. Fundamentó esa posición en las diferencias respecto de la defensa de la educación y la salud pública, la producción, el federalismo, los derechos y la protección de los sectores afectados por las políticas del Gobierno nacional. La dirigente también confirmó que el socialismo se considera “gran opositor al gobierno nacional”, aunque aclaró que la discusión sobre el escenario electoral de 2027 todavía no fue abordada formalmente dentro del partido y deberá ser definida oportunamente por el Congreso partidario. Respecto de la situación de Entre Ríos, Gan sostuvo que el socialismo forma parte de la construcción del gobierno provincial, pero remarcó que acompañar también implica “aportar, discutir y señalar lo que creemos que debe mejorar”. Entre las principales preocupaciones mencionó las deudas pendientes en educación y salud, además de la fuerte centralización de la provincia en Paraná. Finalmente, destacó que la caída de la coparticipación nacional también impacta sobre las cuentas provinciales y, en consecuencia, sobre los entrerrianos. No obstante, consideró que durante la actual gestión “se han logrado grandes cambios en la provincia, para mejor”, aunque insistió en que todavía quedan cuestiones pendientes que deberán ser abordadas.
La citricultura entrerriana vende hasta un 50% por debajo del costo y hay lotes sin cosechar. El presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos, Pablo Molo, advirtió por la fuerte crisis que atraviesa el sector. Señaló que producir un kilo de mandarinas o naranjas cuesta entre $120 y $130, mientras que los productores llegan a venderlo entre $50 y $100. “Estamos produciendo a pérdida”, afirmó. La citricultura entrerriana atraviesa un escenario de fuerte preocupación debido a la caída de los mercados, el aumento de los costos y la dificultad para colocar la producción. Así lo describió Pablo Molo, presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos, quien aseguró que actualmente existen lotes que directamente no fueron cosechados porque los números no permiten afrontar los costos. El dirigente señaló que durante mayo, junio y julio la situación fue particularmente compleja y que esperan una mejora hacia fines de agosto y principios de septiembre, cuando comiencen a terminar algunas variedades de invierno. Uno de los principales problemas está relacionado con la diferencia entre el costo de producción y el precio que recibe el productor. Según explicó Molo, existen estudios que ubican actualmente el costo de producir un kilo de mandarinas o naranjas entre $120 y $130, mientras que los productores están vendiendo la fruta a valores que van desde $50, $60, $70 y $80 por kilo, llegando a unos $100 en las mejores variedades. “Estamos vendiendo un 40, un 50% menos del costo de producción”, afirmó. Y fue contundente al describir el escenario actual: “Hoy la citricultura estamos produciendo a pérdida”. “Esperemos que esto vaya mejorando y por lo menos vender las frutas al costo de producción, que es lo que necesitamos para salvarnos nosotros”, sostuvo. “Hay lotes sin cosechar, sin hacerle ningún tipo de tarea porque no han podido vender, no han podido juntar el efectivo para volver a reinvertirlo en la citricultura”, señaló. “Los insumos han aumentado en dólares, no aumentó el dólar, pero los insumos aumentaron en dólares. El combustible sigue aumentando, la energía eléctrica sigue aumentando”, enumeró. Por eso, consideró que una de las claves para recuperar competitividad es reducir los costos que pesan sobre la actividad. “Hace falta bajar un poco los costos: energía eléctrica, combustibles, cargas sociales. Es muy complicado para el productor seguir sosteniendo la actividad”, sostuvo. Consultado por el ingreso de productos provenientes del exterior, Sostuvo que actualmente la fruta cítrica importada no representa el principal inconveniente para los productores entrerrianos. A la problemática económica se suma la preocupación por las condiciones climáticas previstas para los próximos meses. “Los lotes cítricos a la costa, a la vera del lago, por ahí no podemos entrar a fertilizar, a pulverizar o a cosechar si hay mucha agua”, explicó. Además, señaló que el exceso de lluvias podría afectar directamente las tareas necesarias para preparar la próxima campaña. Mientras los productores esperan una mejora hacia fines de agosto y principios de septiembre, el objetivo inmediato, según planteó Molo, es recuperar al menos un precio que permita vender la producción al costo de producirla y sostener la actividad.
Bahl: “Con la excusa de defender la propiedad privada quieren habilitar desalojos exprés, frenar obras públicas y favorecer a las corporaciones”. El senador nacional cuestionó con dureza el proyecto que debate el Senado al asegurar que “es un campo minado” y advirtió que, detrás de un nombre “rimbombante”, se esconden modificaciones que afectan la Ley del Fuego, las expropiaciones, los desalojos y la soberanía sobre la tierra. También habló de la gestión de Rogelio Frigerio, de su futuro político y de la causa Contratos. El senador nacional Adán Bahl aseguró que el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada «utiliza un nombre atractivo para esconder cambios muy profundos» y remarcó que desde el Senado no permitirán que «con la excusa de defender la propiedad privada» se aprueben modificaciones que afecten derechos, el federalismo y los intereses de Entre Ríos. Explicó que el Gobierno retiró el capítulo sobre la extranjerización de tierras porque «no tenía los votos», aunque advirtió que «la discusión no terminó». Uno de los principales cuestionamientos, fue la modificación de la Ley del Fuego. Recordó los incendios de las islas frente a Paraná en 2020 y afirmó que eliminar la prohibición de cambiar durante 30 años el destino de los terrenos incendiados representa «un retroceso ambiental muy grave», porque se pierde una herramienta para desalentar incendios intencionales. Respecto al escenario político nacional, sostuvo que muchas de las leyes impulsadas por el Gobierno «son nocivas para el futuro de la Argentina» y atribuyó la caída del capítulo sobre la venta de tierras a la presión social. «Fue el pueblo argentino el que se expresó de manera contundente frente a la pérdida de soberanía», señaló, y consideró que esa reacción hizo que gobernadores y senadores dejaran de acompañar esa parte del proyecto. Sobre la realidad entrerriana, indicó que sigue de cerca distintos conflictos, entre ellos la situación de los comedores escolares y los reclamos vinculados a la salud mental. Aseguró que mantiene reuniones con asociaciones, legisladores e intendentes, aunque muchas veces no las hace públicas para evitar consecuencias sobre quienes participan. Consultado sobre su futuro político, sostuvo que su prioridad es «acompañar a los compañeros y compañeras» para construir una alternativa de gobierno en Entre Ríos y a nivel nacional. Además, destacó el trabajo legislativo que realiza en el Senado, donde afirmó haber presentado cerca de 60 proyectos de ley y remarcó que cada iniciativa requiere «estudiar mucho» y actuar con responsabilidad. Finalmente, se refirió a la denominada causa Contratos II. Aclaró que no está imputado, explicó que se presentó voluntariamente ante la Justicia apenas tomó conocimiento de la investigación y aseguró que desea declarar cuando sea convocado. «La mejor manera de que esto no avance es presentarse y dar todas las explicaciones», expresó. También afirmó que este tipo de investigaciones generan un desgaste para quienes ejercen funciones públicas, aunque sostuvo que todos los funcionarios tienen la obligación de responder ante la Justicia cuando son requeridos.